Los jóvenes, el trabajo y el emprendimiento en el 2020

Jovenes emprendedores

La presencia cada vez mayor del concepto de balance work-life viene de la mano de otras cuestiones que están dando forma a una nueva realidad laboral: Son cada vez más las personas que eligen comenzar proyectos propios para complementar su empleo tradicional, o bien directamente como forma de reemplazarlo, en busca de, entre otras cosas, más libertad.

Los jóvenes profesionales lo tenemos muy en claro y por eso, desde HumanoZ planteamos el asunto a nuestros panelistas para traer más luz a la cuestión. Estas fueron las preguntas que guiaron la temática:

  • ¿Tenemos en vista emprender y profesionalizarnos por nuestra cuenta?
  • ¿Es para la mayoría de nosotros realmente un objetivo tener una consultora / laburar 100% freelance / crear nuestra empresa?
  • Aunque sea una idea loca a futuro, ¿Nos llama la atención ser independientes? ¿Nos motiva o no?
  • ¿Creen que el Estado alienta y da facilidades a los emprendedores?
  • ¿Consideran que es mejor ser emprendedor o trabajar en una empresa?

La visión de nuestros panelistas:

Luciano Lupo

La clave está en el balance:

Creo que, en un lapso corto de tiempo, sobre todo en tecnología, el paradigma del trabajo cambió drásticamente, para nosotros los GenZ es casi obvio tener más de un trabajo, hacer cosas por cuenta propia, a la par del trabajo clásico de 9 a 18, o incluso trabajar 100% freelance en distintas áreas.

Se trata de no apegarse con una única empresa o trabajo, ni de trabajar solamente por un sueldo, sino buscar los trabajos que estén más alineados con nuestras pasiones y objetivos.

Lo que a simple vista puede parecer riesgoso e inseguro, como la incertidumbre de trabajar freelance o el hecho de trabajar desapegado (sin atarse a promesas, marcas o gerencias) en el mundo corporativo.

Es lo que nos da libertad y poder de decisión, decisión sobre nuestro tiempo, sobre nuestras finanzas, sobre nuestra carrera profesional y sobre nuestros logros y objetivos.

Con respecto a si emprender o trabajar en relación de dependencia, creo que no es una mejor que la otra, y está buenísimo hacer las dos, siempre que acompañe la salud (y la paz mental), siempre de la mano de los objetivos personales, de nuestra idea de “vida” que cada uno tiene, y de la situación que nos rodea.

Y con respecto al país, realmente no lo sé, es muy cambiante como para poder notar un patrón y a su vez depende que tipo de emprendimientos (a los de tecnología se les da más importancia y “ayudas” que a otros por ejemplo…) de todos modos no me parece que sea un país con el foco principal en el emprendimiento, la creación de empresas, la competencia, el libre mercado y la oportunidad… ¡Tenemos mucho que mejorar!


Analia Gutierrez

Los Gen Z llegamos para cambiarlo todo:

No es una novedad decir que los ‘Gen Z’ tenemos una perspectiva radicalmente diferente de las demás generaciones: Baby Boomers y Gen X. Poseemos un ideal diferente de la vida y el trabajo, no nos resulta atractivo el desarrollar toda una carrera profesional en una sola empresa, con la tradicional estructura rígida, escasa retroalimentación desde nuestros superiores, poca flexibilidad y baja cultura de innovación.

Desde mi lugar pienso que es una opción llamativa y que en algún momento me gustaría afrontar, comenzando por algún emprendimiento chico; sin dudas lo motivador es tener algo propio donde uno pueda manejar sus horarios y tener mayor libertad.

El entorno y contexto en el que crecimos los Gen Z, atravesados por la conectividad, tecnología y globalización, generó un paradigma totalmente nuevo, consistente en la razón fundamental que nos convierte en capaces de lanzarnos a emprender y arriesgarnos al fracaso, o no. 

El mercado laboral, es otro determinante para inclinarnos por un emprendimiento, todos los jóvenes nos encontramos con el mismo dilema al momento de insertarnos al mercado, ya sea, una vez finalizados los estudios de educación secundaria, realizando una carrera universitaria o una vez graduados de ella, nos exigen una experiencia, a veces, irreal e imposible para poder desempeñarnos en una posición laboral, escasean las posibilidades de insertarnos con la alta demanda de jóvenes buscando su primer experiencia y el “boicot” podría decirse, que enfrentamos si no poseemos experiencia. De esta manera, por necesidad y no tener más opción, emprender es una gran oportunidad para comenzar en algo nuestro, aprender y tener un ingreso.

Diversos estudios acompañan esta corriente: Deloitte, una compañía que provee consultoría y asesoría financiera, realizó un estudio sobre millennials en más de 15 países, incluyendo Estados Unidos, España, Alemania, Rusia, entre otros, en donde encontró que el 78% de los encuestados piensan que la innovación es esencial para que un negocio crezca. De igual manera, un estudio realizado por Telefónica, mostró que el 52% de los encuestados consideran que ser un emprendedor es un logro muy importante en la vida.

En países como Latinoamérica considero que esta modalidad de negocio, el emprendimiento, está en su etapa inicial, aún terminando de comprenderse por las demás generaciones. Quizá falte un tiempo para que todo el ámbito laboral esté lleno de emprendimientos o para que las estructuras organizacionales se transformen para acoger la mentalidad de los millennials. Sin embargo, es importante crear nuevas metodologías de trabajo que fomenten la creatividad y la idea de innovación que están cambiando la sociedad.


Rocío Ramos

El emprendimiento online es el camino:

Si bien los jóvenes tendemos cada vez más al trabajo independiente, a la multidisciplinariedad, a crear nuevas formas de trabajar, y no “quedarse quieto”, también es cierto que no siempre se puede emprender y tener éxito. Son varios los factores que inciden en el hecho de crear un negocio y que sea rentable en Argentina, juega un papel especial la creatividad y el medio el cual se emplea para desarrollar el negocio.

A grandes rasgos, se puede ver en términos estadísticos el avance del emprendimiento Online. Según el último Estudio de Comercio Electrónico Anual de la CACE creció en un 48% la facturación del comercio electrónico en comparación al año anterior ¡Impresionante!

La primera lectura que se desprende es que el emprendimiento online es la forma en que las personas llegan al comercio, y este aumento es ascendente a través del tiempo.

Los medios por los cuales se emprende, la capacidad, la adaptabilidad a los cambios y la creatividad son los pilares para poder emprender y tener éxito.

Bien, ahora la pregunta es ¿Podemos emprender en Argentina? ¿Nuestro país nos da la posibilidad de ser rentables en un negocio propio?

La presión fiscal es una realidad en Argentina, lo cual hace un poco más difícil la idea de emprender, cumplir con la obligación impositiva y ser rentables en un negocio propio. Si bien la Ley 27.264 ampara a las micro, pequeñas y medianas empresas en materia impositiva, sigue habiendo una gran desigualdad frente a las grandes empresas para acceder a líneas de crédito. Como primera medida, es beneficiosa para los emprendedores, pero creo que falta mucho más por desarrollar para incentivar a las pymes, ya que estas representan un 64,7% de empleo privado registrado ¡Un montón! Además de favorecer el crecimiento y mejora de los agentes económicos. Sin duda, debemos potenciar el emprendimiento en el país.


Luis Dike

Emprendimiento = La nueva tendencia

El emprendimiento nace de la idea de querer generar una especie de estabilidad, que permita superar desafíos establecidos en los proyectos personales o en estructuras de inversión de negocios.

Hoy día, el emprendimiento se ha adecuado a la tendencia digital: No es necesario contar con un gran capital, ni mucho menos tener un espacio físico. Esto ha permitido que las personas logren a través de su ingenio, crear fuentes de sustentos económicos dinámicos, en muchos casos innovadores y flexibles. Esto de acuerdo a las necesidades y demanda del área o mercado en el que se decida establecer el proyecto.

 El emprendimiento nos da aprendizaje, independencia y nos permite mostrar visiones distintas de cosas que pensábamos que solo podrían hacerse de una sola forma.  El mundo está cambiando y cada día está más interconectado.

Con frecuencia me han preguntado sí tengo en vista hacer por mi propia cuenta, y mi respuesta es un rotundo SÍ. Sin embargo, hay que tener en claro qué este proceso requiere de esfuerzos y un compromiso mucho mayor al cual estamos acostumbrados, que es el de solo cumplir con los objetivos predeterminados de la empresa a la que se pertenece o se ha llegado a pertenecer.

El desarrollo de mi proyecto personal genera en mí grandes expectativas, y es que al evaluar los puntos positivos me resulta cada vez más atractivo el emprendimiento. Si debemos hacer un listado de las ventajas de emprender, podría destacar las siguientes:

  • Contar con la flexibilidad horaria, esa que todos deseamos tener.
  • Tener una seguridad laboral.
  • Ser determinados y lograr un mayor aprendizaje. Esto hace que seamos más resolutivos.
  • Ser independientes
  • El networking, indispensable.

Actualmente nos preguntamos, ¿Alienta el país a quienes buscan emprender?, ¿El estado aporta herramientas para que se desarrollen estos proyectos?

Con respecto a esto opino qué; la Argentina nos pone en una balanza de 50/50. ¿Por qué?. En principal el estado no está involucrado en el apoyo del desarrollo de los emprendimientos de todos los sectores socioeconómicos que se encuentran en el mercado. Las pautas y limitaciones económicas también juegan un rol importante al momento de decidir llevar a cabo un proyecto

El estado debe saber qué la germinación de nuevos negocios es fundamental para el funcionamiento de la economía. Por lo que considero qué siendo Argentina, tan diversa y provechosa podría haber mejores políticas fiscales, que generen confianza para invertir y así expandir el desarrollo de nuevas PYMES.


Javier Calzolari

Lo único definitivo es el cambio:

No hay nada inmutable (y menos en este país) pero lo que es seguro es que, hoy por hoy, no existe más la idea de “trabajo 40 años en el mismo lugar y me jubilo”. El divorcio de los empleados con las empresas, y especialmente de la idea de estar encerrados en una oficina, se ha potenciado en los últimos años, acompañado por el deseo de tener algo propio, de dedicar nuestro tiempo a hacer crecer un proyecto nacido de nuestra visión.

Aún así, considerando las dificultades que implica y el poco apoyo que se ofrece a los emprendedores normalmente, es muy común ver como se complementan varias cosas al mismo tiempo: Tal vez no nos dedicamos a un emprendimiento al 100%, pero sí a un trabajo tradicional al que luego se le suman otras cosas por cuenta propia: Los famosos “side-hustles”.

Por distintos motivos vemos como esto se va convirtiendo en una norma, implicando también que las empresas tengan que flexibilizar horarios, días y den ciertas facilidades que, directa o indirectamente, permitan que no solo vivamos para ellos.

Un artículo muy interesante publicado en NextMapping ahonda en los motivos por los cuales, tanto millennials como GenZs, tienen inclinación por el trabajo por cuenta propia, superando los últimos a cualquier otra generación de la historia: Uno de los factores clave, es la libertad.

Romper con el esquema de trabajo de 9 a 18hs, y 2 semanas de vacaciones por año, tener mayor decisión sobre el balance work-life y mejor control sobre nuestros ingresos son algunos de los motivos que nos impulsan a emprender – Sin mencionar el enorme sentido de realización que trae el liderar un proyecto propio.

Personalmente, creo que desde el 2020 en adelante, veremos cada vez más emprendimientos que, de la mano de la tecnología, responderán a las cambiantes necesidades de un mundo hiperglobalizado, potenciando al máximo la personalización y la atomización de especialidades.


Juana Cervio

La multidisciplinariedad:

Hoy en día es usual tener varios “trabajos”, muchas veces es uno fijo o más full time, y otro un emprendimiento o algo Freelance.

Por un lado, me parece algo re bueno, porque amplia nuestros horizontes, más si son dos trabajos de áreas diferentes (soy fan de la multidisciplinariedad)

Por otro lado, corres el riesgo de auto exigirte demasiado: Mucha gente tiene un emprendimiento o trabajos Freelance no porque les guste emprender o trabajar de varias cosas, sino porque no llega a fin de mes sin ese ingreso adicional a su trabajo full time. Creo que ahí es cuando se puede producir un saturamiento por autoexigirse demasiado.

En lo personal hace años que no tengo un solo trabajo, en mi caso no es tanto por necesidad económica, sino porque soy muy inquieta y me aburro haciendo una sola cosa.

Las “reglas” son menos claras, la tecnología es cada vez más disruptiva en cuanto al trabajo diario de las personas.

Pero es verdad que antes la gente tenía menos en mente la idea de que podía exigir a su trabajo beneficios y condiciones provechosas, y no sólo ser exigidos. Creo que también tenía que ver con un ideal de quedarse siempre en la misma empresa, o por muchos años, y eso era bien visto. Ahora cambió.


En resumen…

Queda claro que los jóvenes, tenemos un gran deseo de liderar proyectos propios.

Además, coincidimos en que es a través del emprendimiento que podemos potenciarnos como profesionales y, por elevación, potenciar a nuestro país. 🙂

¿ Vos qué opinas?